De: robert DS <desdepuebla10@hotmail.com>
Enviado: lunes, 24 de agosto de 2026 12:54
Para: Roberto Desachy <rodese70@hotmail.com>
Asunto: RV: DEBATE, FOTOS DE LOS PRESIDENTES MUNICIPALES DE SILAO, TOLUCA, JOCOTITLAN, CALIMAYA
Enviado: lunes, 24 de agosto de 2026 12:54
Para: Roberto Desachy <rodese70@hotmail.com>
Asunto: RV: DEBATE, FOTOS DE LOS PRESIDENTES MUNICIPALES DE SILAO, TOLUCA, JOCOTITLAN, CALIMAYA
De: robert DS <desdepuebla10@hotmail.com>
Enviado: martes, 28 de julio de 2026 11:02
Para: Roberto Desachy <rodese70@hotmail.com>; robert DS <desdepuebla10@hotmail.com>
Asunto: DEBATE, FOTOS DE LOS PRESIDENTES MUNICIPALES DE SILAO, TOLUCA, JOCOTITLAN, CALIMAYA
Enviado: martes, 28 de julio de 2026 11:02
Para: Roberto Desachy <rodese70@hotmail.com>; robert DS <desdepuebla10@hotmail.com>
Asunto: DEBATE, FOTOS DE LOS PRESIDENTES MUNICIPALES DE SILAO, TOLUCA, JOCOTITLAN, CALIMAYA
DEBATE
Por Roberto Desachy Severino
Celular y whats 22 21 25 27 83
Limitar salarios de presidentes municipales, la reforma legislativa siempre pendiente
Como presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo gobierna a 134.4 millones de habitantes y cobra 134 mil pesos mensuales por hacerlo.
En contraste, la edila de Silao, Guanajuato, la panista Janet Melanie Murillo Chávez, gobierna a 218 mil personas, pero, como alcaldesa mejor pagada del país, se autoasignó un salario de 180 mil pesos mensuales. Sí, es un abuso y hasta estúpido que un presidente municipal gane más que el titular del Ejecutivo federal, pero no es la única.
También hay ediles morenistas ambiciosos, oportunistas, con sueldos exorbitados, como Ricardo Moreno, el de Toluca, Estado de México, que recibe 163 mil pesos mensuales en una ciudad con menos de un millón de habitantes. Otra de la 4T, también de EdoMéx, Leylani López, de Jocotitlan, obtiene un injustificadísimo salario de 142 mil pesos cada mes, pese a que su municipio apenas tiene 69 mil vecinos.
Omar Sánchez, alcalde de Calimaya, emanado del PT, se apoderó de un oneroso e inexplicable sueldo de 161 mil pesos mensuales. Todo un abuso, si se toma en cuenta que ese municipio a no llega ni a 68 mil 500 habitantes, mientras ediles de ciudades mucho más grandes, como Guadalajara y Monterrey, Verónica Delgadillo y Adrián de la Garza, ganan 96 mil y 101 mil pesos, respectivamente.
Incluso, la criticadísima Clara Brugada, de la Ciudad de México, goza una remuneración “decente”, 83 mil 014 pesos cada mes, nada ostentosa si se toma en cuenta que gobierna para más de 9 millones 200 mil pesos.
NINGÚN PARTIDO SE ATREVE A ACABAR CON LA RAPIÑA DE LOS ALCALDES
En apenas 26 años, del 2000 a la fecha, nuestro país ha sido gobernado por tres partidos diferentes: PRI, PAN y Morena. Cada uno tuvo mayoría en el Congreso de la Unión y pudo encabezar una reforma legislativa, para limitar los salarios de los 2462 presidentes municipales y 16 alcaldes del país, pero ninguno lo hizo; es más, nadie siquiera lo intentó.
Pese a que hay cuestiones absurdas, injustificables, como el hecho de que un edil gane más que el gobernador de su estado, como sucede en Puebla capital, donde Pepe Chedraui también se encuentra en la lista de los munícipes mejor pagados del país, con 155 mil pesos mensuales, a pesar de que el titular del Ejecutivo estatal, Alejandro Armenta, gana 50 por ciento menos: 100 mil pesos.
En éste y otros casos, la cacareada “autonomía municipal” solamente es un pretexto, para que los alcaldes y - también en muchos casos sus regidores y secretarios - se autodefinan las remuneraciones y prestaciones que quieran, sin un marco legal que lo impida, a pesar de que lo lógico sería crear –para todo el país – un tabulador salarial del servicio público, que tome en cuenta aspectos básicos, como la cantidad de habitantes, el PIB de cada municipio y/o estado e impida aumentos anuales superiores a la inflación.
Incluso, ¿no sería sensato que los Congreso federal y locales emitieran leyes, para impedir que los gobernadores y alcaldes ganen más que el presidente de México y/o que haya munícipes mejor pagados que los ejecutivos de sus estados?
Pero, hasta el momento, más allá de supuestas diferencias ideológicas y pleitos políticos, PRI, PAN, MC y la 4T se han puesto de acuerdo en no limitar la ambición y rapiña salarial de sus propios ediles.









